-

"Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado". Friedrich Nietzsche

domingo, 13 de agosto de 2017

Tarde electoral

Crónica.

Día de sol, plena primavera en invierno. Calor que se funde entre listas sábanas y boletas únicas ante una nueva jornada de elecciones primarias.

Afuera, gente por todos lados -plazas, calles, caminos, baldíos-, olor a asado, rotiserias llenas, quioscos abiertos, banquitos repletos de mates y facturas, vestimentas de todos colores y muchas zapatillas a la vista. Sin embargo, allí mismo, en la puerta de la escuela, dos jóvenes abrigados como para ir al polo norte, fumaban y charlaban pacíficamente sobre “la fiesta de ayer a la noche”.

Adentro, la espera, y la típica confusión de votantes preguntándose por la muchedumbre formada en fila justo ante su mesa, habiendo otras tantas sin ni una sola persona. 

-"Mira Marta, está vacío esa. ¿No podemos votar ahí?" 

-"¡No!, ¿como te vas a correr?, sino tendríamos que cambiarnos el apellido" 

-"Y bueno, si supiera que no tengo que esperar, me lo cambio". 

Rotundo...

En paralelo, dos niños jugando a la pelota con un bollo de papel pasando entre el gentío, "permiso por favor" gritan los gurises mientras arremeten con todo para anotar el gol. "Espero que nos esperen para comer" le dice una mujer a su pequeña hija, y un señor pide por favor al fiscal una silla para su padre que fue a votar igual a pesar de que "ya no está en edad". Brillos en los ojos de algunas tantas personas que salen del cuarto oscuro, orgullosos, de haber sufragado mientras el reloj marca las 13:45. A continuación, un gendarme, serio, de pelo castaño, con un arma colgando de sus espaldas, se acerca a los niños y una mujer cercana a ellos le dice a su acompañante "mira, nos vienen a reprimir", aunque a los segundos se retracta "ah, no, mira qué bueno, el tipo se puso a jugar con ellos". 

"Somos solamente dos acá, pueden ir fijándose el numero de cada uno", suplica el fiscal -que no tenía ningún tipo de identificación política en sus ropas-, coronado por el "por favor" de la presidente de mesa, y el movimiento de la fila dirigiéndose al padrón colgado de la pared... -"Soy el 253", se apresura a decir una joven, con una gran sonrisa en la cara denotando satisfacción por saberlo de antemano.

Por otro lado, un muchachito de barba colorada, con jean rotos y lentes de sol, revisa su teléfono. Instagram y twitter le muestran el minuto el minuto de las PASO. Entra al perfil de Caren Tepp a chusmear, y la señora de atrás se pregunta: “¿voto cantado?”. Allí es cuando le revolea los ojos acompañado de un gesto de cabeza para que el hombre, a su lado, mire al chico. “Callate, que vos hablas fuerte” fue la contestación que obtuvo. 


Para no olvidar


Un señor con cara de contento le dijo a una mujer "¡que viva la democracia, que viva Perón carajo!", demasiado efusivo, dándose vuelta ella contesta "¡viva!, viva la decisión del pueblo que está vivo para cambiar, ¡votemos el cambio!". ¿Qué loco, no? Contradicciones de la vida, y de pensamiento que conviven. Pluralidad de voces que gritan lo que dijo Octavio paz:

"Una nación sin elecciones libres 
es una nación sin voz, sin ojos y sin brazos."

viernes, 21 de abril de 2017

Simplicidad

No hay nada mejor que unos buenos mates con compañía. Nada más lindo que mirar las estrellas o quedarse sentado bajo el sol. Escuchar música reconforta el alma. Entender que la vida es un paso y que “esto también pasará” (sea lo que sea) es sabiduría pura. Casi siempre llueve para mi cumpleaños. Creo en las palabras justas en el momento justo. Luchar por la paz con armas no es la solución. El poder atrae, pero no siempre es lo que buscas. Las librerías deberían ser patrimonio de culto. Sentirse bien consigo mismo es fundamental. Y hacer las cosas con pasión, dedicación y amor, más todavía. Me gusta publicar las frases que me interesan en las redes sociales porque sí. Si no tenes nada inteligente por decir no digas nada. ¿Qué es algo inteligente? La curiosidad mató al gato pero dicen que murió contento porque sabía. Me gusta el color negro, aunque muchos me han dicho que “no es un color”. Mi papá es lo más. La juventud es relativa, depende de cómo nos sentimos en el alma. A veces escucho canciones y me se la letra completa por cuestiones de MAGIA. No se por qué las personas se enojan cuando la tratan de usted, muchas veces eso significa respeto. Siempre tengo ganas de ir al cine. Y al McDonals ni te digo. Todo es relativo, diría Tabaré Cardozo. Las ferias retro deberían ser eternas. Una buena banda también. Si encuentro una película de dibujitos la veo sin dudar. A veces lo único que necesitamos es dormir. No me gustan los grupos de whatsapp, pero a veces es inevitable. Despejar la mente siempre es bueno. A mí si me gustan los domingos. Tengo una adicción con saber el pronóstico del tiempo. Si dice que llueve salgo con el pilotín por las dudas. Mi hermano es MI hermano. Me gustan las bandas que no les gusta a nadie. Que el pasado no nos atormente. Siento que cuando un artista me gusta mucho o una banda me encanta, me enamoro cada vez que lo escucho. A mi si me gusta mi segundo nombre. Aunque no lo crean, el ojo por ojo diente por diente sigue aún vigente. FELICIDAD. Las palabras de aliento siempre sirven. Los consejos también, aunque a veces no hagamos caso. A veces pienso que los gobernantes hacen lo que quieren y no les importa la gente que los votó, muchos menos los que no los votaron. Concuerdo con Francella, la pasión no se cambia, por eso amo a Central. Las fotos en blanco y negro me fascinan. No hay nada más confortable que el abrazo de mamá. ROCK. Perseguir los sueños siempre. Cantar a los cuatro vientos. Leer poesía cada tanto hace bien. Sí, tuve las puntas del pelo teñido de colores, y de los que exhibí me quedo con el rojo. No siempre es necesario compartir todo en las redes. Sigo pensando que Cerati era de otro planeta, por eso va a ser eterno. Más vida, menos Instagram. Si algunos días no tenes ganas de hacer nada, está muy bien. Menos tele, más libros. AMOR. Más amor. A veces trato de ser seria pero después me acuerdo que eso no me dura mucho y se me pasa. Las indirectas no llevan a ningún lado. Las dudas tampoco.

domingo, 19 de marzo de 2017

Crímenes Hitlerianos


LIBROS QUE SE PUEDEN COMPRAR POR INTERNET.

“Crimes Hitlériens” es una exposición del museo Grand Palais (París) que se celebró originalmente del 10 de junio hasta el 31 de julio de 1945, extendiéndose a varias cidades como Londres y Bruselas. Ese mismo año se tradujo como folleto y luego como libro de bolsillo -por lo que la primera edición, claramente, es de origen francés-. Se describe los diferentes crímenes en la etapa cúspide del nazismo desde una perspectiva tanto personal como social e histórica. 


Como dato, esa primera edición contiene carteles de la época, y fue difundida en tinta roja y negro. Incluye, también, fotos de la “Resistencia francesa”, el campo de concentración de Struthof, recuentos de las deportaciones de los Judíos franceses y descripciones de la ocupación alemana en el país. Durante mucho tiempo estuvo prohibida su comercialización a menores de 16 años.


Introducción (en francés): 

Son but n'est pas d'étaler l'horreur, mais de préciser la notion souvent confuse de "Crimes de guerre", de l'établir aux yeux du public sur sa base juridique, de montrer comment les Allemands les ont commis tous, et aussi pourquoi. 
La guerre est finie en Europe. Si avant que de les laisser en paix, il a fallu une fois encore exhumer ces pauvres morts et les exposer avec leurs plaies et l'expression de leur ultime souffrance ou de leur éternel espoir, ce n'est certes pas pour satisfaré la curiosité ou le goût du macabre, ni pour exaspérer une haine qui, la guerre finie, doit s'ordonner en oeuvre de justice. 
Mais dans le terrible procès que la civilisation a intenté à HITLER et à son oeuvre nous avions besoin du pénible témoignage de ces martyrs et des humbles ruines de ce qui avait été leur bien sur la terre. 
Pour que la dignité humaine ne soit plus à ce point méprisée, pour que l'orgueil des uns ne puisse plus se nourrir du supplice des autres, il ne suffit pas d'une indignation que nous oublierions vite et que nos fils ne ressentiront pas. 
Il faut préciser les conditions de cette décadence démonter le mécanisme d'une entreprise si funeste. Ainsi aurons-nous Aidé les hommes à rester vigilants et à reconnaître un jour le premier émissaire de la tyrannie, quel que soit son visage, la première manifestation d'une rechute, quelle qu'en soit la forme. 
Il leur faudra alors sonner le tocsin sans attendre, car notre civilisation ne supporterait pas un deuxième assaut. 
L'exposition "Crimes hitlériens" a donc voulu rattacher les effets aux causes, montrer comment les crimes eux-mêmes ne sont pas des accidents mais l'aboutissement d'un système minutieusement étudiè. 
Il suffira, après avoir parcouru l'exposition, de connaître les effets pour jugar les causes. 
Il suffira de voir les pendus du Vercors et de Bretagne, les ruines d'Oradour ou les cadavres de Struthof pour prendre l'engagement solennel de ne plus permettre que refleurisse jamais le culte inhumain de l'orgueil, de la forcé et du sang. 
Il ne faut plus permettre que revienne le "Temps du mépris". 
Et puis, avant de retourner aux durs et bons travaux de la Paix, nous pourrons enfin fermer les yeux de tous ces morts. Leur massage déchirant aura été trasmis. 
Il ne nous restera plus qu'à leur donner dignement la sépulture qu'ils méritent à la meilleure place de l'histoire de France, au milieu de tous les humbles soldats qui, depuis vingt siècles, sont morts loin de leur lit pour que leurs garçons puissent devenir des hommes".

Breve explicación:


La primer frase de la introducción resume el propósito del libro: “La intención no es la propagación del horror, sino aclarar el concepto, a menudo confuso, de "crímenes de guerra" para dar a conocer a la opinión pública su base jurídica, y mostrar cómo los alemanes se han comprometido con ello”.
A continuación, contextualme explica que “la guerra ha terminado en Europa” y que en el libro se trató de “exponer sus heridas (la de los cautivos) y su expresión de sufrimiento definitiva o su esperanza eterna” de que ese nazismo concluya. Para ello, cuenta con el “testimonio de los mártires y de las humildes ruinas” del poderío de Adolf en tierra francesa. Dicha información, sin duda, contribuye a restaurar, o tratar de explicar, lo que fue el "choque" del descubrimiento de los campos de concentración, la indignación y el despertar de la realidad nazi. Por ello, el cuarto párrafo revela que ante la “dignidad humana” no hay que olvidarse rápido de los ultrajes en la época, y prosigue: “Se debe especificar las condiciones de este decaimiento que desmanteló el mecanismo de una empresa tan fatal. Así, habremos ayudado a la gente a permanecer alerta (viva) y reconocer que un día el primer emisario de la tiranía, sea cual sea su cara, dio la primera señal de recaída, independientemente de la forma”. 
La prosa, generalmente, mantiene frases crudas como:  "nuestra civilización no apoyaría un segundo asalto”, y allí es cuando la introducción retorna a su objetivo principal: vislumbrar las “causas” que muestran que los propios crímenes, que se llevaron adelante en el mundo, no son accidentes, sino el resultado de un sistema estudiado cuidadosamente. Porque solamente así podremos entender qué efectos provocaría (y provocó) ese juego perverso de exterminio de vidas humanas.
“Basta con ver los ahorcados de Vercors y Gran Bretaña, las ruinas de Oradour o los cuerpos de Struthof para hacer el compromiso solemne de no permitir jamás florecer, una vez más, el culto inhumano de orgullo y la sangre forzada. Ya no debemos permitir que vuelva ese "desacato". Y luego, antes de volver al trabajo duro y bueno de la Paz, por fin podemos cerrar los ojos de todos los muertos. Su mensaje desgarrador ha sido transmitido. Se hará más que darles una sepultura digna que merece el mejor lugar en la historia de Francia, en medio de, todos los soldados humildes que durante veinte siglos murieron lejos de su lecho, y a todos esos muchachos que se convirtieron en hombres (héroes)".

lunes, 14 de noviembre de 2016

Martin Felitti, representante de la cultura en movimiento


Historia de vida.

Rosario se caracteriza por contar con movimientos o labores vinculado con “lo social”. Esto conlleva una idea de vocación, que es ejercida por personas que se esconden detrás de esas actividades, pero que anónimamente son un pilar fundamental. 




“Nómade” es un bar cultural que está situado en Pichincha, y Martín Felitti es un joven de 26 años que formó parte de ese equipo fundador y que actualmente trabaja para que día a día salga adelante. Nos recibió en su pequeño despacho laboral del Concejo Municipal, y comenzó a contarnos su historia.

“Yo soy uno de los coordinadores. Mi tarea no es tanto de presencia, todos los días, sino de participar de las reuniones semanales y de intercambiar… Es una más como una coordinación desde afuera, como un apoyo desde afuera pero estando desde adentro en la toma de decisiones, digamos”.

Continúa diciendo: “Somos seis personas. Todos jóvenes… Hay gente que está encargada de la parte gastronómica y otras encargadas de la parte de los talleres y de la agenda nocturna, bueno y entre todos vamos conformando un equipo y nos vamos poniendo en sintonía semana a semana”.

Entre los integrantes que tienen entre 24 y 30 años, deciden las actividades que se van a llevar a cabo y qué es lo que va a estar incluido en la agenda cultural de ese espacio, incluyendo la mirada que le van a dar a las cosas: “[Yyyyyyyy] vemos a qué tipo de actividades le decimos que sí y a que tipos de actividades le decimos que no. Qué funciona, que no funciona, que actividad por ahí no tuvo mucha llegada a la gente pero esta buenísima… Sí, todo, todo lo vamos viendo. Y siempre como que entre todos nos vamos corrigiendo y aunando criterios para que no se transforme en otra cosa el lugar, para decir, no bueno, a ver, si nosotros queremos fomentar la cultura o defender esto tenemos que tener todas las semanas este tipo de actividades o este tipo de encare. Por más, que un sábado hagamos una fiesta, no hay drama, porque necesitamos sostener el lugar económicamente y no nos dan los costos, el alquiler es re caro, bueno… un montón de cosas. [Ehhhhhh], entonces le discutimos el perfil entero al lugar y bueno y entre todos vamos viendo como lo sostenemos”.

En cuanto al espacio físico -situado en Ovidio Lagos 68 bis-, le preguntamos a Martín sobre la manera de encontrarlo. Nos respondió que “fue ahí cuando entró en juego un componente especial” que definió como “suerte”… Los chicos, él incluido, ya con una planificación virtual comenzaron a ahorrar dinero para encarar los gastos que conllevarían materiales, remodelación, compra y posterior mantenimiento del lugar. Todos los esfuerzos lo realizaron pensando a futuro, sin saber que llegaría una persona que se les aproximaría para solucionarles los problemas.

Así, como a cualquier otro conocido, le comentaron la idea sin saber que contaba con un terreno disponible. [Con media sonrisa en la boca, picara, risueña explica]: “Una persona que se acercó a militar con nosotros y que conocía a nuestros candidatos de la facultad de derecho [eeeee] nos cuenta que tenía un lugar. O sea, le contamos que teníamos esta idea, que estábamos buscando lugares para alquilar, averiguando precios y eso. Bueno, le contamos y nos cuenta que él tiene [eee], tenía una chopería, ahí donde es nómade ahora, que esa chopería no funcionaba bien, que estaba perdiendo un montón de plata por mes”

Y prosigue, cambiando la expresión y tono de voz a una seriedad: “Nosotros le contamos que nuestro proyecto no era justamente de explotación comercial para llenarse de plata ni nada que ver, que tiene que ver en realidad con si sacamos plata poder reinvertirla, poder ver como se reutiliza. Y él nos dice: miren yo no tengo drama, me encanta el proyecto, comparto, compartía obviamente las ideas del grupo, lo que sea, y dice si yo no pierdo plata, o sea, si salimos en cero yo gano ya, porque estoy perdiendo, porque tengo el local parado y tengo un contrato ya hecho por cinco años”

De esta manera, “Tincho” y el equipo de jóvenes comenzaron las tratativas para llevar a cabo el proyecto. Concretaron con el dueño del lugar, Arturo, en febrero de 2016 y en abril el bar cultural abrió sus puertas.

“Toda la decoración está hecha por los chicos del taller de grafitis, [yyyyyy], tuvimos que pagar los materiales todo, pero no tuvimos que pagarle un peso a nadie que nos diseñe y es un trabajo de la puta madre, los murales de afuera y la decoración interna, bueno.. Así lo fuimos construyendo, un poco a pulmón”


Un ida y vuelta con la cultura en acción

Martín, nació el 23 de septiembre de 1989 en Buenos Aires. Se trasladó a Rosario, en zona norte, de pequeño y por el trabajo de su padre: “Veníamos para vivir un año acá nada más, para que trabaje ese año y volvernos, y cuando vivió un año acá, no se quiso volver nunca más, así que hasta el día de hoy estoy viviendo acá”.

Es un joven radiante, enérgico, gestual, a tal punto que a lo largo de toda la charla movió las manos con el fin de expresar algo más de lo que decía.

El primer antecedente de constituir alguna actividad con vistas colectivas fue justamente, en secundaria, al formar un “centro de estudiantes”, palabras que definiría gran parte de su vida: “Una de las cosas que surgieron, que creo que es lo que puede haber marcado un antecedente con lo que hoy vivo, es por ejemplo, la idea de formar un centro de estudiantes en una escuela católica, lo cual era bastante complicado, [esteeee] de hecho lo quisieron frenar por un montón de lugares, los responsables de la escuela, todo, pero teníamos un grupo interesante de chicos”. Y manifiesta, moviendo la cabeza de un lado a otro: “siempre con la idea de hacer algo por el resto. Bah, de pensar algo más en términos colectivos, o sea lo que uno puede aportar o construir más allá de la individualidad de cada uno”

Cuenta también que formó parte de un grupo de la parroquia, que estaba vinculado con la misma escuela, y que realizaba acciones de integración en los barrios. Luego ingresó en la carrera de Ciencia Políticas de la Universidad Nacional de Rosario acercándose a la agrupación Franja Morada: “En realidad al principio era medio amigo de todos, me llevaba bien con todos hasta que empecé a militar”.

En paralelo, trabajó para irse de vacaciones y ayudar en su casa, hasta que comenzó a cursar su segundo año de facultad: “Después, la verdad que la situación económica un poquito en mi casa como que mejoró y mis viejos me dijeron que podía prescindir del trabajo y dedicarme a estudiar nada más”. “Al año siguiente mis compañeros me eligen conducción del grupo de la franja en la facultad. Y lo que discutíamos mucho era cómo, más allá de la militancia universitaria, del paso que uno tiene por la universidad, o sea, lo que pensábamos siempre era: terminamos acá de estudiar o de militar, nos recibimos, lo que sea, y después ¿Qué?”. Desde el 2010 fue responsable del grupo y desde el 2011 hasta principios del 2014 se hizo cargo de la regional radical. 


A partir de allí, comenzaron a impulsar ideas “colectivas” para afrontar la realidad social que era el tema que los congregaba: “Una de las cosas que discutíamos ahí en la franja los últimos años mientras yo estaba, era cómo en realidad [eeee] fomentar la participación. Acercar a los estudiantes, a la gente joven como nosotros y demás. Y nos dimos cuenta que si íbamos a hablar de política partidaria y demás, no acercábamos a nadie, alejábamos mucho más de lo que acercábamos... [suspira generando una pausa que utiliza para pensar] Entonces nos teníamos que poner a pensar en una estrategia porque había un montón de gente que quería hacer cosas, involucrarse en algún proyecto de la facultad o de algún tema, pero no por eso se quería adherir a una línea política total, entonces empezamos a darles a distintas estrategias como armar grupos de excursión de medio ambiente, otros de cultura, otros de género y cada uno tenía su lógica, su intervención, otros trabajos barrial, etc. y la agrupación empezó a crecer mucho”. Esto lo contó con una inquietud como si estuviera viviendo todo eso nuevamente en su cabeza.

Comentó que tuvo la grata experiencia de hacer radio y formar parte de un programa, como también, de emprender otro proyecto: “Se llama Estación Rosario, que sigue vigente. Que es básicamente una escuela de oficios, que también hace asesoría legal gratuita, tiene algunos servicios para la comunidad, como un centro comunitario”.


Dejando huella en la ciudad


Después de ver que su agrupación política había crecido lo suficiente, su ambición fue más allá. Decidió volcar todo lo aprendido y sus ideas nuevas en un territorio más extenso. Poniéndose serio explicó: “Era de empezar a armar algo en la ciudad, digamos, de animarnos a partir de la referencia que teníamos de los concejales con los que laburamos en la ciudad y que son parte de nuestro grupo como es María Eugenia Schmuk y Sebastián Chale. La pensamos para la ciudad desde nuestro espacio de juventud. Y uno de esos proyectos que es [eeeee] por ahí el más ambicioso de los que encaramos, es Nómade, que es un club social y cultural que tiene que ver básicamente con eso. Primero con una estrategia de acercamiento [eee] y segundo una manera de poner en discusión la cultura: qué es la cultura para nosotros, cómo se fomenta, qué lugar debería ocupar en el Estado”.

Acá se dan lugar a numerosas actividades: “los espacios culturales como Nómade, por ejemplo, no son como ir a tocar, por ejemplo, a un bar o a un boliche. No, tiene que ver con otra lógica, tiene que ver con [eee] quitarle la lógica comercial a la cultura, si bien eso puede existir, digamos, quienes tienen su boliche y cobrarle a la banda un alquiler por tocar ahí es totalmente valido, lo que nosotros planteamos es otra lógica. Es una oportunidad para el artista, que no tenga que pagar un canon o conllevar todo un determinado gasto para poder expresarse”.

“Todas las semanas hay talleres, de día hay algunos gratuitos, otros que no, abiertos a la sociedad. Por ejemplo, nosotros en Nómade para las semanas de las vacaciones de invierno hicimos distintas actividades en el día en donde a todos los nenes del barrio los dejábamos entrar gratis. Digamos, si venia alguien de afuera pagaba un derecho de espectáculo para los actores, pero todos los nenes que eran de pichincha los dejábamos pasar gratis. Era una manera también de colaborar nosotros al barrio, de darle un lugar a los chicos para que puedan pasar una tarde o unas tardes en el día del niño, [eeee] bueno, como eso, muchas cosas que en realidad tienen que ver con una manera de entender un espacio cultural, o sea ¿Qué significa un espacio que le de oportunidades a los Rosarinos? Que esté abierto a la gente, que sea un espacio de encuentro, que podamos intercambiar ideas pero que tampoco le impongamos nada a nadie”.

Martín se centra en explicar la relación Espacio-Política: “Venís te acercas a Nómade, te interesa, tenemos una galería de arte hermosa, tenemos un salón para talleres genial, te interesa la gente o demás, eso no significa que te afilies o que empieces a ser parte de nuestro espacio político no, pero si, por ahí te acercas porque compartís nuestra manera de entender la cultura o nuestra manera de fomentarla o nuestra manera de promoverla y eso es lo que importa y eso es para nosotros lo que tiene sentido y lo que hace que se puedan generar determinados cambios más de consciencia en la gente, digamos. Ir más allá de una campaña electoral para que la persona te vote sino involucrar en proyectos más estratégicos y a largo plazo a rosarinos y rosarinas que compartan una mirada sobre ese tema”.

Se le preguntó por la posibilidad de asociación con alguna institución de la ciudad. Martín respondió rotundamente: “No, no, de asociarnos no. Si estamos en constante vinculación con instituciones. Por ejemplo, la Escuela de Bellas Artes, la Facultad de Ciencias Políticas también, hemos hechos actividades con distintas cátedras... La facultad de Medicina. O sea, si hay vinculación pero no tenemos ninguna asociación directa con nadie, digamos”.

Hubo un momento en el que titubeó al responder: “[Eeeeeee] ¿Cuánto fue mía esa idea? [Yyyy] yo te diría un[nnnn] 30 porciento sería, un 20 por ciento habrá sido mía. Porque la idea original fue de una compañera que la empezó a pensar, los demás fuimos más de empezar a materializarlo”. Pero se recupera y alega: “Igual tampoco teníamos la idea de que íbamos a tener tanta repercusión y tanta llegada, eso fue… nos sorprendió. Hoy tenemos la agenda llena hasta el verano… eso es zarpado. Aparte se instaló el nombre en cierta manera, en el buen sentido, no en un sentido comercial. Se instaló el nombre como un lugar copado para ir a encontrarse para ir a tomar algo y para ver que hay esta noche y eso está bueno”.

Concluye defendiendo la elección del nombre para el espacio cultural: “Yo sé que por ahí es muy slogan, pero el nombre lo pensamos por la cultura en movimiento. Porque es un lugar que todo el tiempo cambia. Porque todo el tiempo hay algo que se mueve y algo que se modifica y porque pasa muchísima gente de distintas características por ahí, de distintas expresiones culturales”.

Eso es Martín: cambios, tropiezos, seguir adelante ante una meta fija. Eso es Nómade: oportunidad, reconstrucción, un lugar abierto a todo el mundo.

 ------------------------------

AUTORES: Escobar, Lorena. Capozucca, Giuliana. Sigalovsky, Magalí.

sábado, 21 de mayo de 2016

Feria Rosarina: sublimación del espítritu de los trabajadores

Crónica 

Lunes 9 de mayo, 10 de la mañana. Victoria está sentada en su pedacito de lugar. Pertenece a la feria de artesanos de “Plaza General José de San Martín”, pero con la particularidad de que es su primer día de venta. 

Gracias al auspicio de la Municipalidad y la Secretaría de Promoción Social, hay más de 10 stands puestos uno al lado del otro, formando una fila interminable, que por su posición geográfica, se convirtieron en pocos años, en un símbolo de la ciudad. Se han transformado asimismo en una alternativa de recreación para los vecinos, turistas y transeúntes, tanto como una salida laboral para todos aquellos que quieren salir adelante ofreciendo opciones de productos y precios accesibles.
Bajo un día triste, con nubes grises que tampoco ayudan a que cambie la situación, Victoria espera sentada y tranquila a un comprador. Ella sabe que es, justamente, la feria la que le aporta color a la esquina de Córdoba y Moreno.

La gente pasa y pasa, corridos por el tiempo que transcurre, y son solo algunos los que deciden aminorar su marcha para prestar atención a los objetos que están a la vista. De este modo, cuando alguien se acerca, ella comienza a exhibir su trabajo destinado exclusivamente a estampar objetos y prendas. Y, por ello, vemos remeras de mangas cortas y vestidos de colores claros, como blanco, amarillo y verde agua, que contrastan con su vestimenta. Ella estaba personificada por el negro, eso significa: calza y remera ajustada -sin contar el bolso del piso y su compañero fiel, el mate-. Así, lo único que desentonaba en esta armonía oscura eran las zapatillas blancas de 3 tiras rojas y su pañuelo gris. La curiosidad eran las frases sobre una placa situada en el lado izquierdo de su estante, que llamaba mucho la atención.
Colmada por un aroma a chipá que perfumaba todo el ambiente público, Victoria adquiere algo de magia, algo de amabilidad y de cortesía para dar detalles sobre la indumentaria, las técnicas, algo de asesoramiento personal y la entrega de folletos con el eslogan “Es una mixtura, es Cabaret Voltaire”.  
Ante la pregunta curiosa: “¿Y cómo se hace la producción?”, muy elocuente responde: “con la técnica de sublimación y vinilo termotransferible”. Lo cual, obviamente, lleva a re-preguntar: “¿Y eso que es? ¿Cómo se hace?”. Allí me explicó su arte, un proceso complicado, que no es muy utilizado como recurso a pesar de que no se requiere mucho capital o maquinarias especializadas para llevarlo a cabo. Para la sublimación simplemente se necesita “una impresora común con tinta especial, termo sensible” y una plancha de “40 por 40”, parecida a la de los tintoreros que tiene una regulación de presión para adaptarla a cada prenda. Así el estampado requiere que se imprima el dibujo con esa tinta, fijado por el calor de la plancha. Por otro lado el vinilo es como “el plástico de las calco” que se corta manualmente y con la misma plancha se pega. Y así, realizan prácticas empleadas por las grandes empresas, pero de manera artesanal.
Ya pasadas las 10.30 horas, Victoria hace hincapié en lo que simboliza la feria. Ya que junto a su pareja, debieron esperar 6 meses para finalizar las etapas de selección; etapas que persiguen el objetivo de fiscalizar “si tu proyecto es original, que no estés replicando nada, que no estés vendiendo cosas en nombre de otro”. Representa obtener un lugar fijo donde la gente pueda dirigirse porque, ciertamente, son los encargados de la estampación, producción, venta, publicidad y distribución del bien final, definiéndose como “emprendedores”. Recalcó que el beneficio de la feria es gratis y que no te exigen pagar impuestos. Manifestó que no hay manera de “capitalizarse”, no reciben ningún tipo de subsidio y que “es todo a pulmón”, por lo que ellos solos deben llevar adelante el trabajo.
El proyecto comenzó un año atrás con las primeras estampaciones ante una necesidad personal de conseguir alguna prenda que no esté inmersa en los cánones comunes, porque hay un valor agregado que cada persona puede impregnarle a su diseño. Sin embargo explica: “Esto tiene todo su encanto pero la gente busca otra cosa, esta pasado de moda”. Según ella, estamos en la etapa de la imagen, y al pronunciar esa última palabra hace un gesto de disconformidad. Cual gitana del arte contemporáneo me contó que, por ese motivo, le gusta ofrecer “cosas originales” como remeras que contengan dibujos referidos a la literatura, humor gráfico, y reproducir obras de artes, lo que me permite entender el porqué de todas las caricaturas de escritores sobre la mesa.
“No importa si varía el tamaño de lo que se tiene que estampar, porque para nosotros el gasto es el mismo. No nos modifica, porque la plancha estampa igual algo grande que algo chico”, explica contenta; aunque de todas formas, se puede utilizar menos papel intentando imprimir varios de esos dibujos de manera conjunta. Trampa que ayuda a optimizar parte de la producción.
Luego, cuasi indignada comienza a defender la idea de potenciar al emprendedor que siempre debe competir con grandes cadenas productivas: “Apuesto al comercio justo, voy en contra de los grandes monopolios”, y fue entonces cuando se refirió al trabajo en la era postmoderna, era del capitalismo, tildándolo de esclavo. Y fue más allá. Aseguró totalmente consciente, que si algún día tuviera un local seguiría con la sublimación. En realidad, la técnica que usa es la que “más fideliza la estampa”, y al mismo tiempo tiene un procedimiento simple y eso lleva a que diga que “no lo cambiaría por nada del mundo”. La serigrafía, por su parte, se debe estampar color por color y la gente eso “no te lo reconoce, no se lo podes cobrar”, así es como ella decidió obtener una buena calidad antes que una buena remuneración. Fundamentalmente, esos son sus ideales y los va a perseguir hasta el final, por ello, en su hablar utilizó la palabra “elegir” varias veces. Elegir una forma de vida, un modo de trabajar.

martes, 29 de marzo de 2016

El deshielo ya se inició

Los Rolling Stones cerraron su gira en Cuba e hicieron historia. Brindaron un concierto gratuito en el complejo Ciudad Deportiva de La Habana, y se convirtieron en la primera “gran” banda de rock en actuar allí. 


Todo comenzó con la visita de Obama, presidente de los Estados Unidos, a la Isla. Y los diarios del mundo –impactados- mostraron ese encuentro oficial como totalmente positivo, sobresaltando la “predisposición” de ambos mandatarios para el relanzamiento de las relaciones diplomáticas. Empero, si hay algo claro, es que la política siempre se basó en cuestiones de oposición, y eso permitió que se creen muros que hasta hace algún tiempo parecían imposibles de demoler.


Pero detrás de todas esas barreras, jugando un papel central, se encuentra la música. Y aunque no es ilógico, puede pensarse como totalmente inaudito que justamente una banda de “rock”, derribe semejante diferencia ideológica.

 


Durante muchísimos años la música rock fue prohibida tanto para la radio como para la televisión, y el utilizar cabello largo, barba, y hasta jeans ajustados generaban problemas políticos a todos aquellos ciudadanos que comulgaban con ese estilo, cual subversivos rebeldes en contra del régimen. En otras palabras, luego de la Revolución Cubana, lo referido a Occidente se contraponía a las creencias comunistas lideradas por Fidel Castro.

Durante muchísimos años se llevó a cabo persecuciones, desapariciones, y millones de atrocidades más, convirtiendo a las figuras culturales como delincuentes destinados al exilio. Y es en este contexto, que bandas como Los Rollings o The Beatles referían, definitivamente, a una rápida invasión del imperialismo capitalista.

Durante muchísimos años la música era aquella fruta prohibida a la cual no podían acercarse por no ser bien vista, o mejor dicho, la única manera de poder escuchar música extranjera era en forma clandestina o enganchando frecuencias norteamericanas (posibilitados por su proximidad geográfica). Pero ya no más, esa "postura ideológica desafiante" que tenía inscripta la música -junto a sus seguidores- se mejoró levemente con el milenio, abriendo paso al futuro.

Y lo dijo el propio Mick Jagger: "Los tiempos están cambiando", y para bien.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Sin lucha no hay victoria

Hombres que saludan a la mujer por su día, cuando en realidad pienso: “¿hay necesidad de saludarla y felicitarla? ¿por qué? ¿por reivindicar sus derechos?”.


"Todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos naturales e imprescindibles de ser mujer". (Flora Tristán).



El día internacional de la mujer fue declarado, en 1975, de manera oficial por la ONU y justamente reivindica a todas las mujeres y sus derechos (sociales, económicos, políticos…), y como gran acontecimiento encontramos que cientos de mujeres murieron en el incendio de la fábrica de Nueva York. De esta manera, poco a poco, las mujeres han forjado su propio lugar en la sociedad, y todos los pequeños avances, de allí en adelante, deben ser entendidos como búsqueda de su propio reconocimiento como ser humano en condiciones de igualdad.

Tal como tantas mujeres, algunas anónimas y otras conocidas, que lucharon incansablemente por lo que era urgente, actualmente, no es fácil enfrentarse a un sistema totalmente arcaico que se continúa reproduciendo sin límites aparentes. No es fácil salir a la calle rogando que nadie te grite nada por la vestimenta que usas, como así tampoco es fácil no ser mirada de mala manera o excluida simplemente por hablar en repudio de la desigualdad social y de género. Ya que todos debemos garantizar la igualdad de participación y oportunidades sin ser tratadas de “típicas feministas” o “típicos machistas”. Es decir, la lucha es ardua y todavía queda mucho camino por recorrer.



"Lo que conocemos como femenino en el patriarcado no sería lo que las mujeres son o han sido, sino lo que los hombres han construido para ellas". (Luce Irigaray).


¿Cómo las normas que nos amparan son realmente suficientes si por día hay casi 300 llamados de violencia hacia una mujer? Así, el sufragio femenino, las diferentes movilizaciones y demás reconocimientos, son totalmente en vano ante la muerte de una mujer solamente por ser y por haber nacido mujer; son inútiles ante la trata de personas, la violencia familiar, y otras tantas situaciones repudiables que vivimos. Claro, todo esto si se ve el vaso medio vacío, pero es preferible verlo así, y es justamente por ello, por lo que debemos luchar.

La igualdad no debe quedar como una simple utopía de unas cuentas mujeres. La sociedad debe ser más justa, equitativa, pluralista, y considerada... Y eso se construye día a día y por todos, luchando ante la inequidad sustantiva existente en todos los ámbitos. Así, debemos comprender que “8 de marzo” son todos los días. A la mujer se la quiere, se la cuida y –por sobre todas las cosas- se la respeta, todos los días y no solamente hoy por ser un día "especial". Porque no se si hay mucho de especial, pero sí, detrás, hay mucho por exigir.