Los Rolling Stones cerraron su gira en Cuba e hicieron historia. Brindaron un concierto gratuito en el complejo Ciudad Deportiva de La Habana, y se convirtieron en la primera “gran” banda de rock en actuar allí.
Todo comenzó con la visita de Obama, presidente de los Estados Unidos, a la Isla. Y los diarios del mundo –impactados- mostraron ese encuentro oficial como totalmente positivo, sobresaltando la “predisposición” de ambos mandatarios para el relanzamiento de las relaciones diplomáticas. Empero, si hay algo claro, es que la política siempre se basó en cuestiones de oposición, y eso permitió que se creen muros que hasta hace algún tiempo parecían imposibles de demoler.
Pero detrás de todas esas barreras, jugando un papel central, se encuentra la música. Y aunque no es ilógico, puede pensarse como totalmente inaudito que justamente una banda de “rock”, derribe semejante diferencia ideológica.
Durante muchísimos años la música rock fue prohibida tanto para la radio como para la televisión, y el utilizar cabello largo, barba, y hasta jeans ajustados generaban problemas políticos a todos aquellos ciudadanos que comulgaban con ese estilo, cual subversivos rebeldes en contra del régimen. En otras palabras, luego de la Revolución Cubana, lo referido a Occidente se contraponía a las creencias comunistas lideradas por Fidel Castro.
Durante muchísimos años se llevó a cabo persecuciones, desapariciones, y millones de atrocidades más, convirtiendo a las figuras culturales como delincuentes destinados al exilio. Y es en este contexto, que bandas como Los Rollings o The Beatles referían, definitivamente, a una rápida invasión del imperialismo capitalista.
Durante muchísimos años la música era aquella fruta prohibida a la cual no podían acercarse por no ser bien vista, o mejor dicho, la única manera de poder escuchar música extranjera era en forma clandestina o enganchando frecuencias norteamericanas (posibilitados por su proximidad geográfica). Pero ya no más, esa "postura ideológica desafiante" que tenía inscripta la música -junto a sus seguidores- se mejoró levemente con el milenio, abriendo paso al futuro.
Durante muchísimos años se llevó a cabo persecuciones, desapariciones, y millones de atrocidades más, convirtiendo a las figuras culturales como delincuentes destinados al exilio. Y es en este contexto, que bandas como Los Rollings o The Beatles referían, definitivamente, a una rápida invasión del imperialismo capitalista.
Durante muchísimos años la música era aquella fruta prohibida a la cual no podían acercarse por no ser bien vista, o mejor dicho, la única manera de poder escuchar música extranjera era en forma clandestina o enganchando frecuencias norteamericanas (posibilitados por su proximidad geográfica). Pero ya no más, esa "postura ideológica desafiante" que tenía inscripta la música -junto a sus seguidores- se mejoró levemente con el milenio, abriendo paso al futuro.
Y lo dijo el propio Mick Jagger: "Los tiempos están cambiando", y para bien.