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"Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado". Friedrich Nietzsche

lunes, 14 de diciembre de 2015

Cumpleaños y reflexión, dos caras de una misma moneda


Cuando se acerca el día del cumpleaños uno siempre tiene nuevas expectativas, simplemente por la idea de que el tiempo se pasa y uno se vuelve más viejo. Y es inevitable preguntarse a sí mismo ¿qué es crecer?

¡Que lo parió!, ¡pero que dicotomía! ¿Qué es crecer? Lo repito como si encontrara en mí alguna respuesta. Y reflexiono: crecer de estatura estoy segura que no es… Por eso comencé a hurgar en mi conciencia, en lo que alguna vez escuché, leí y obviamente en  internet. Me encontré con definiciones interesantes, tal como “Crecer no significa dejar de jugar”, la idea de “crecimiento humano”, y tantas otras que pasaré a explicar.

-Google me tiró esto: “CRECER: verbo pronominal (crecerse) Adquirir [una persona] mayor confianza en sí misma al ver aumentar su ánimo, autoridad, importancia o valor, generalmente ante un reto o una dificultad. -tras el penal a su favor, el equipo visitante se creció y acabó por ganar el partido-“. Por empezar me parece que el ejemplo está mal escrito, hay un “se” de más, pero vamos a dejarlo pasar porque no es la cuestión. De esto pienso que algo de eso hay. Los más viejos dicen que por el paso de nuestra vida adquirimos más experiencia. Por eso se supone que hay que escuchar a los mayores, porque son sabios, debido a las circunstancias favorables y desfavorables que debieron sortear en su camino. Así que me gustaría destacar eso, el crecimiento espiritual y personal.

-Como segundo punto, está bueno, también, plantear la idea de que no solamente los niños tienen permitido jugar. Ya se destaca en “El Principito” -libro que creo que algo estoy comenzando a entender-: “Todas las personas mayores han sido niños antes. (Pero pocas lo recuerdan)”, “Pero nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números". Frase que explican esta noción de disfrutar las pequeñeces de la vida sin dejar que la rutina nos aparte del camino de la felicidad. A su vez, hay que tener en cuenta el factor cambiante aquí, y es el “madurar”. Una gran conocida mía diría “madurar es de frutas”, pero la cuestión es que dependiendo del significado de madurar, podemos discutirlo. Si madurar es parte de adquirir más compromisos y responsabilidades, accionando y tomando decisiones de manera tranquila y -sobre todo- meditada, estoy de acuerdo. Pero jamás perdiendo la alegría.

-Tercero, una frase que leí por ahí es “innovar es crecer”. No hay que tenerle miedo al cambio, porque el cambio es parte de la vida. La esencia no se cambia, de alguna forma seguiremos siendo los mismos, pero distintos… No se si me expliqué, pero yo me entiendo, así que pasemos al siguiente.

-Se dice que crecer es “dejar de creer en la magia o en Papá Noel, o en los Reyes Magos”, aceptar la realidad tal como es. Y a esto yo le agregaría, sin perder la ilusión y no renunciando a los sueños. Es decir, crecer también es luchar por los deseos y sueños más allá de las situaciones, entiendo el contexto en el que estamos inmersos, sin perder el eje de nuestra realidad, accionando y no simplemente soñando.

-Por el lado del Rocky la música, infaltables en mi vida, el gran Gustavo Cerati –que Dios lo tenga en la Gloria- dijo en una de sus canciones: “poder decir adiós es crecer”. Sintesis: adiós a todo lo que nos hace mal y nos lastima. Y No Te Va Gustar lo refleja perfecto: “Hoy me despido de todo, todo lo que me hizo mal, todo lo que me hizo mal”.

-“Educarnos es crecer”. Y grandes figuras lo destacan: “Un pueblo educado es un pueblo libre”, no basta con el adiestramiento; lo que importa, sobre todo es que el niño aprenda a pensar Kant; “El pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos” José Marti. Esto significa, al menos para mí, que a un pueblo educado no se lo manipula. Y que los grandes poderes no nos manipulen es un gran crecimiento individual, como país y como pueblo unido que deberíamos ser. 

Así que de todo esto llegué a una conclusión, que no se si es profunda o no, pero con 24 años -que cumpliré en pocas horas- voy a intentar volverme más sabia y pregonar la alegría. También disfrutaré la vida y agradeceré el poder estar viva y poder sonreír. Seguiré luchando por mis sueños, por alcanzarlos y poder llegar a ser la persona que quiero. Para ello, me educaré lo más que pueda y seré feliz los 365 días del año. Bueno, 366 si es que este 2016 es bisiesto…

“Disfrutar una nueva oportunidad para aprender,
aprender a ser, a dejar ser, a querer, a merecer,
a no abandonar nunca el camino que me lleva a crecer”.
Marcel Proust


sábado, 12 de septiembre de 2015

Subí que te llevo

 Crónica literaria
Es cierto que en un colectivo uno ve de todo, y que está lleno de miles de historias. Y por suerte el que tomé no venía muy lleno, por lo cual me sentí muy bendecida. Aunque me faltaba esa molestia de ser empujado y esa agitación de los que se acomplejan porque no pueden pasar y comienzan a gritar "vayan al fondo que acá no hay más lugar". 
Usualmente soy de esas personas que se ubican detrás de la máquina que sirve para marcar el boleto. Lo hago porque soy capaz de morir ahogada y más para las personas bajitas como yo que si no es por agarrarse de un asiento no tienen salvación. -Bueno, sí, capaz soy algo exagerada, pero la cuestión es que voy muy cómoda allí-. 

Son las 12.02 e intenté levantarme de mi asiento compartido a un lugar más confortable, pero me ganaron unos chicos de unos 12 años que ahora hablan de sus anécdotas sobre el partido del día anterior en gimnasia. "Me dió mucha bronca, perdimos 3 a 0, pero no me cobraron un penal-. (Se ve que no solamente son malos los árbitros en el fútbol profesional, el profesor también hizo la vista gorda y no cobró nada).
Discuten sobre el orgullo y lo que significa la gloria de ganar, como así también de la frustación de perder por una injusticia, y estuvieron un rato largo así, hasta que se bajaron. Lo cual me pareció muy afortunado, porque la chance de recuperar ese lugar volvió. Y con el lugar volvieron las ganas de escribir. Pasa que el chico que anteriormente estaba sentado a mi lado no se quitó la mochila, o sea, se sentó con mochila y todo. Un desubicado, porque ocupó su asiento y la mitad del mío.

Una madre con unos 4 niños sube. Tuvo dificultades con la máquina, se tildó, y estuvo como 3 minutos tratando de marcar el boleto hasta que lo logró. Así, una joven de unos 18 años, con su buzo de bariloche en la mano, y de ojos celestes le cede el asiento -mientras mira fijamente a la pequeña que llora a cántaros-. La familia era muy humilde, tanto que la pequeña estaba descalza.

Todo esto pasó en 20 minutos, y luego de que se callara la nenita por un "te voy a fajar" de la madre, se tornó todo muy aburrido y tranquilo. Miro para la ventana y nada. El día está muy nublado. Demasiado. Tanto que hasta estoy pensando en los anteojos de sol que están guardados porque no pude usarlos en todo el día. ¡Y con lo mucho que me gusta pasear con mis lentes!  
Una señora embarazada no quiere sentarse. Yo le ofrecí mi lugar y me contesto muy mal, me dijo "no necesito tu caridad, estoy embarazada no inválida". Ok, señora, ¡no se enoje tanto!, discúlpeme por ser amable. (Obviamente no le contesté así, solo me volví a sentar y dije en un tono muy bajito "uh, bueno, que humor"). 
Mejor va a ser seguir mirando por la ventanilla. No veo ni autos, ni personas. ¿Qué pasa? ¿Ya nadie camina al mediodía?... Igualmente me llamó la atención que pasó el movil de Canal 3 a toda velocidad, se ve que pasó algo, y andá a saber qué. 

Llego al colegio Pompeya y todas las madres esperando afuera, autos en doble fila (cuando ya no se puede), gente que cruza sin mirar, todo un lío. Y no uno solo, muchos, porque nadie controla esa situación. El colectivo estuvo 2 minutos para seguir camino. El chofer obviamente, comenzó a decir improperios y como se enojó no levantó a 3 personas que esperaban el colectivo en la esquina. Sí, pasó de largo. Pobres, ahora van a tener que esperar como 20 minutos a que venga el otro... Eso fue muy de mala leche.

Miré para mi derecha -ví que desaparecías-... perdón, esa es una canción de NTVG, pero se me vino a la mente. Lo que quería decir es que miré para mi lado y la hermanita más grande de la que lloraba, ahora está acostada ocupando 2 asientos. ¿Quién pudiera, no?... Pero ¡ups! se dió cuenta que la estaba mirando y le dijo a la madre, lo que hizo que comenzara a mirarme mal, pero por suerte ya se termina mi recorrido. Así que cierro mi cuadernito, me paro, camino para saludar al chofer que me responde "chaucha" y me bajo.  

¡Hasta mañana viajar en colectivo! Nos vemos pronto.

domingo, 30 de agosto de 2015

Alma de bohemio

HISTORIA DE VIDA

Eduardo y Blanca. Blanca y Eduardo.
Ella, abogada; él, artista callejero.
Personas totalmente desconocidas
que un día decidieron acercarse...
 

Todos los días, de 10 a 18 se sienta Eduardo, con su bolsito (de esos que se usan para hacer los mandados), su guitarra acústica y un amplificador, que no es tan potente ni ruidoso, pero alcanza para que puedan escucharlo los que pasan por Córdoba y Corrientes... Y así, con la Bolsa De Comercio de Rosario como escenario principal, y con un arpegio de fondo, él comienza a ponerle musicalidad a esa esquina tan emblemática de la ciudad.
Se acercó la primer persona, un hombre desconfiado, que con un tono sobrador y poniéndolo casi a prueba le pidió la primer canción. “–¿Podés tocarme el ADAGIO? ¿o no te la sabés?”. En realidad le pidió una pieza bastante compleja, el Adagio de Albinoni, conocida como <Adagio en sol menor>, compuesta en 1945 e interpretada por miles de personas alrededor del mundo. “Sí, sí, señor, como no”, le respondió Eduardo amablemente, y sin más palabras, comenzó. Las melodías sonaban, y este hombre, decidió sentarse a escucharlo en la vereda de enfrente. No sé por qué motivo, pero al finalizar, simplemente se acercó y desde lejos le entregó un billete de 50 pesos en recompensa por su buena interpretación, con la argumentación que siempre lo ha escuchado y que nunca es “tocada igual”.
Tal como se pasaban los minutos, pasaba la gente. Algunas, simplemente lo miraban, y seguían; otras, ni siquiera eso. Pero a Eduardo no le importaba, seguía tocando con los ojos cerrados, sintiendo cada acorde que salía de su guitarra. Hasta que una señora, un tanto indecisa, frenó su andar. Se trata de Blanca, abogada y profesora de la UNR, que todos los días realiza el mismo trayecto hasta su casa, pero que antes por algún motivo nunca paró. 

B: -Perdone que lo moleste, pero siempre paso por acá y me encanta su música.
E: -Bueno, muchas gracias. ¿Cómo se llama?
B: -Blanca. ¿Usted?
E: -Eduardo. Mucho gusto. Me siento muy halagado por lo que me dijo. ¿Quiere que le toque algo en especial?
B: -No, está bien, solo quería decirle que en el Viejo Continente usted podría haber sido un muy buen artista.
E: -Estuve por ahí, yo. Viví en muchos lados...


Y así comienzan a charlar. Mientras, un grupo de chicos de joggings azules y chombas blancas) pasan por el lugar.
Ruidos por doquier: a los sonidos de los colectivos, automóviles, bocinas, gritos, se les suman carcajadas, risas y bromas de estos niños, que al parecer se iban de excursión. Obviamente acompañados por dos profesoras. Solo 2 profesoras para algo más de 50 chicos... Ante esta situación Blanca decidió acercarse 3 pasos para seguir la conversación que parecía entretenerlos. Contó que estuvo por toda Europa a causa del trabajo, y de paso, diversión; al igual que él, que volvió al país hace 3 meses, luego de no parar de trotar por diferentes lugares como París, Moscú, Roma. El último fue España, específicamente Madrid, y todavía no sabe ni siquiera él la razón o el motivo que lo impulsó para volverse. Dijo que allá “estaba bien” y que si bien la crisis afectó y sigue afectando a todos los ciudadanos españoles, prefirió el retorno, y justo ahora que tiene 60 años. Decía, muy entusiasmado, que tuvo que pasar por muchas cosas, pero después de casi 50 años con la música, la principal diferencia de esos países europeos con el nuestro, es que “Argentina no cambia más”. Exacto, solo eso dijo: que no cambiábamos más. Luego lo fundamentó diciendo:

E: -Eso se refleja hasta en la mujeres. Antes muertas que sencillas. Y así viven, por más que estén muy mal. Ellas no lo reflejan. Siempre maquilladas, bien vestiditas, pero eso sí, no se bañan...
B: -Y bueno, pero acá vivimos diferente, nos vestimos bien solo para ir a bailar. Cosa que yo ya no hago, porque así como me ve, tengo 75 años, pero lamentablemente esto es así.

Posteriormente se tocó el tema de la Unión Soviética y su poderío, Estados Unidos y la polaridad post segunda guerra mundial, la Revolución Francesa con su lema “libertad, igualdad y fraternidad”, como algunos de los cambios más significativos de este mundo. Las personas pasaban, en ningún momento la peatonal estuvo vacía, siempre alguien caminando, y siendo las once y diez, el sol se sentía un poco más. El cielo estaba bien celeste, solamente algunas nubes, muy pequeñas se asomaban. Avgvstvs, bar emblemático de Córdoba y Corrientes, o las mesas de la librería de mitad de cuadra comenzaban a llenarse, y todo esto le daba un poco más de color y movimiento al día. Es más, si no fuera por el viento, que soplaba un poquito fuerte, era un día muy primaveral.
Pero no todo es tan armonioso, la GUM (Guardía Urbana Municipal) desde enfrente nos miraba mal. Pero un “no se preocupen, yo tengo permiso”, hizo relajar la mirada asustada que llevaba Blanca en ese momento. Siguió: “aparte esos son buenos, en cambio hay uno que sí me molesta. Ese es botón de alma”. Y dicho esto comenzamos a reírnos, fue algo curioso porque si bien a mí me gusta el rock no pude evitar pensar en canción de cumbia que dice “vos sos un botón, nunca he visto un policía tan amargo como vos”.
Eduardo llevaba puesto un jogging gris, remera casi en composé, aunque un tono más oscuro. Arriba un pullover también gris, (les dije que estaba todo combinado). Y por último, unas zapatillas blancas con cámara de aire. Lo que me dio la impresión que si se paraba y dejaba todo estaba completamente listo para ir a correr una maratón... Ella tenía un pantalón de vestir negro, campera de cuero negra y una remera blanca con negro. Pero había dos elementos curiosos en su vestir: el primero es un reloj colgando de su cuello. Reloj blanco, con los números y el minutero negro. Segundo, Alpargatas. Sí, alpargatas... A todo esto, se acercó una señora a la que Eduardo presentó como su “segunda mamá”, porque lo ayudaba siempre trayéndole algo para comer. Era el cumpleaños de esa señora, así que después de cantarle el “feliz cumple” la mujer se retiró. Un chico muy moderno: lentes de sol verde, chupín verde, remera estampada, y con un celular enorme en su mano (algo cancherito por su ropa y actitud) se paró sorprendido y pidió zamba “la engañadora”. El cuál escuchó solo unos segundos y se retiró con un simple “muchas gracias”.
Como no podía ser de otra manera, esto desencadenó en otra cuestión para seguir la conversación: el amor (con polémicas declaraciones)

E: -El amor cambia de lugar, no hay engaño.
B: -No, no. Prefiero que se separen a que te engañen.


Él, pensativo respondió: “si, es mejor eso que el adulterio. Aunque en realidad el matrimonio es <hasta que venga uno o una mejor> no <hasta que la muerte nos separe> como te hacen creer” prosiguió: “Encima te cobran para casarte, son unos estafadores los de la Iglesia. Todo es un negocio”.Dicho esto, blanca se prendió un cigarrillo de la marca Marlboro. Y como ella, ya son 5 las personas que conté que en ese momento que también estaban fumando en la calle... 2 minutos de arpegios y Blanca rompió el silencio: “Ah, Beethoven, ese era un virtuoso”. Él respondió que sí con su cabeza. “Pero el más grande es Charly García” dijo. Blanca le retrucó: ¡No! ¡Pero por favor!, Charly es un vendido, se vendió al sistema, a lo que vende. Es un mentiroso. Virtuoso pero mentiroso.
Eduardo solo respondió “si, puede ser. Pero sigue siendo grande”, y luego calló. Para sortear el momento incomodo Blanca cambió radicalmente de tema.

B: - ¿Usted vio la película La Caída Fatal? Es mi favorita.
E: -¡Sí, la ví! Con Michael Caine. Es buenísima, pero es re vieja... Aunque refleja justo lo que pasa en la sociedad actual, los “guantes blancos” siempre se salen con la suya.



La película que nombran en realidad es “La angustia mortal”, y en España se conoce como “La caída mortal”. Como mortal y fatal son medianamente similares, calculo que fue eso lo que hizo que se entendieran y hablaran de la misma película... Efectivamente Michael Caine es el actor, y es quien hace de mayordomo en la película de “Batman: el caballero de la noche”, esa que actúa con Heath Ledger de guasón y Christian Bale, película que lo llevó a ganar un Oscar, pero para no irme por las ramas, Michael, en este caso, hace de un ladrón que roba unas joyas, y a causa de esto se sumerge en un mundo de traidores, drogas, robos y adulterio. La película refleja la vida social de los que tienen alto poder adquisitivo, y esos ricos son denominados “guantes blancos” porque son los que contratan a personas para que cometan ilícitos. Y así se tocó el tema de la política Argentina; a lo que Eduardo, después de un rato, dijo “por eso Perón es el mejor. La vida son hechos, como decía él” Luego agregó: "Perón, viejo ladrón. Pero te digo, es mucho mejor que todos los que están ahora metidos”. Blanca respondió: “Sí, él hubiera sido uno de los guantes blancos, pero dentro de todo es el más rescatable. La primera presidencia fue impecable. Y evita era una gran compañera”.Entre melodías volvió a tomar la palabra, “Yo por eso no quiero tener ni auto. En realidad, soy profesora para cambiar mi lugar.

E: -¿Cambiar qué?
B: -Mi lugar. El mundo. Bueno, mi país. Cuando comencé con esta profesión no pude cambiar todo lo que estaba mal, todas las injusticias. Porque dígame: ¿Cómo puede ser que alguien defienda a un asesino, o alguien que mató a propósito? Yo no lo puedo entender. Y cosas como esas tienen que cambiar. La mentira, la estafa, el robo... Entonces por eso me dediqué a esto. Por lo menos desde mi lugar puedo cambiar un poquito las mentes de mis alumnos, para que sean hombres de bien, pero está todo muy difícil.
E: -Ah, si. Yo tampoco pude cambiar nada, pero lo sigo intentando. Si queres saber, te puedo contar que estuve en una banda y me fui.
B: -¿Por qué?
E: -Por los ricos, que se piensan que porque tienen un bar pueden manejarte a tu antojo. Encima se enriquecen con nosotros, con los pobres diablos que queremos ser famosos y mostrar lo poco o mucho que sabemos. Y así también me pasó con alguien para quien trabaje. Un músico que...
B: -¿Quién?
E: -Alguien que es muy importante para Rosario.
B: -¿Fito (Paez)?
E: -No, ese no. El otro.


(Incógnita que todavía pienso y no puedo develar). Blanca Respetó su silencio pero volvió a preguntar: 

B: -¿Y qué lo llevó a viajar por el mundo?
E: -Mire, yo soy ingeniero, tengo estudio, pero mi pasión es la música así que casi sin pensarlo me fui porque sabía que afuera iba a ser todo mejor. 


Contó que vivía tocando en trenes, subtes, plazas, y colectivos; y que la gente en Europa es mucho más agradecida, allá le devuelven a uno el agrado de haber tocado para ellos. “Acá no te dan mucho, pero yo tengo donde vivir así que prefiero no comer un día y vivir de esto, porque es lo que a mí me gusta, siempre fue mi sueño”. Blanca levantó la cabeza y le respondió agarrándole la mano: “eso es digno de admiración señor Eduardo. Ojalá siempre pueda vivir de su sueño. Porque muchos como nosotros podemos cambiar el mundo. Ahora sé que somos 2”.

sábado, 22 de agosto de 2015

La clave de nuestra existencia


Reirse, reirse en algo común del ser humano. No por nada vemos en las calles a personas que sonríen por recibir un simple mensaje, o por escuchar una canción. Risas en los patios de los colegios, facultades, plazas, y en cualquier momento y circunstancia... Está claro que no siempre reímos solos, la mayoría de veces lo hacemos acompañados de alguien, alguien especial. Sin contar que hay personas que se dedican a eso, a hacernos reír. Y con eso se ganan el pan. Este es el caso de Daniel Rabinovich, fundador de Les Luthiers, que lamentablemente, en el día de ayer se fue a una gira interminable.


A raíz de esto comencé a investigar sobre la risa, los efectos que nos produce y lo importante que es en nuestras vidas. Y encontré una frase que me llamó la atención, la cual es atribuida a Nietzsche, aunque nunca se pudo comprobar. La frase es la siguiente: “el hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa”. También leí por ahí que cuando nos reímos se ponen en funcionamiento algo más de 15 músculos faciales, y que reír es un efecto de la unión de nuestro cerebro con algún estímulo afectivo... Llegué a leer hasta cosas absurdas, como que para Aristóteles la risa deformaba el rostro, o que en la Edad Media, la Iglesia argumentaba que era mala y provenía del diablo, ya que en los Evangelios jamás se menciona que Jesús haya reído.
Actualmente, la medicina reconoce la importancia de la risa en la cura o rehabilitación de un paciente, en Inglaterra, unos psicólogos de la Universidad de Hull reconocieron que consumir bebidas alcohólicas estimula al cerebro en pos de la risa, y según Robert Provine: la risa es parte de la comunicación cotidiana. Thomas Hobbes, pensaba que nos reímos al darnos cuenta de los errores o derrotas de los demás, lo que nos hace sentir, inmediatamente, superiores...
Es tan simple la definición de la Real Academia Española: "Movimiento de la boca y otras partes del rostro, que demuestra alegría", y complicada la relación que Sigmund Freud aporta, ya que habla de las descargas emocional que llevan al cuerpo a eliminar excitaciones reprimidas y/o desviadas incluidas en el sueño.
Es por todo eso que si bien hay beneficios enormes sobre la risa -y comprobados científicamente-, podemos usarla de una manera negativa.
Queda en nosotras elegir una o la otra. Queda en nosotros saber diferenciarlas, sobre todo, discriminar la risa maligna de aquella que nos sale de adentro, cual grito que se escucha en todo mundo y contagia. Porque todas aquellas personas que nos permiten reír, no solamente alcanzan a formar parte de nuestra momentánea felicidad, sino que muchas veces quedan en nuestro corazón y nuestros recuerdos.




Así que riámonos más, todos los días, las 24 horas; porque como diría él: "esto es, todo, ¿todo?, esto es. Todo, todo esto, esto es, todo es. Todo esto é, esto, todo esto, ¿qué es esto? Este seto, estes, esto es toso, toso. Ese soto es eso, ese seso es soto, to, todo soso, este ¿ese té es de Totó o se destetó todo Teté? Totó, Totó, esét... ¡Ah! ¡Esto es todo!"



(MILLONES DE GRACIAS, DANIEL!!!)



domingo, 12 de julio de 2015

¡Rock, rock y más rock!

ANÁLISIS.

Rock como filosofía de vida.

Es sabido que en todos los tiempos las bandas de rock -o cantantes solistas-, han sido idolatrados cual dioses, porque el rock es una forma de expresión, una manera de decir las cosas y una cosmovisión del mundo. Aunque existen discusiones o debates a destacar:
1) se ha desacreditado a las “beliebers” y fans de “1D” (One Direction) ese seguimiento masivo y el populismo que tienen los cantantes en los jóvenes. Pero ¿no pasó lo mismo con The Beatles, décadas atrás?, porque cuando ellos pisaban cualquier territorio eran esperados por miles de personas que solamente querían “conocerlos”.
2) el peor castigo actual: la moda. Campañas de ropa de marcas conocidas, aprovechándose de logos de bandas, y jóvenes caminando con remeras estampadas de anda a saber quién -lo cual refleja el mal del capitalismo salvaje actual: todo es mercancía-. Así, la creación de nuevos términos como “posers” o “caretas”. 

Ante la universal pregunta ¿qué es el rock?, te encontrarás con respuestas de todo tipo. Algunos responderán con lo descripto anteriormente o menospreciando a otras bandas (como por ejemplo, Noel Gallagher que asegura que el rock “no es Green Day”), otros responderán que es hacer lo que uno quiere, o el “no venderse a un sistema que quiere imponerte leyes”...
Lo que se sabe es que el rock siempre ha tenido ese “poder” o potestad de levantar a las masas, de hacer que miles de almas se unan en un lugar común: el recital. No por nada a los shows del Indio Solari le dicen “las misas ricoteras”, porque las personas lo viven así, como una creencia. Inclusive, sufren condiciones climáticas desfavorables o recorren millones de kilómetros para “bancar” a su banda vaya a donde vaya. Y hasta en la Antártida, como cuando tocó Metallica... Asímismo, los vinilos, eran la pieza artística por excelencia, a tal punto que en muchos bares o casas todavía están colgados en alguna pared, para que todo el mundo los venere, disfrute y admire.
Sucede que la música ocupa un lugar central en la vida cotidiana. A decir verdad, nadie se imagina la vida sin música, es necesaria, adictiva... Con muchas canciones nos vemos “identificados” y debe ser por eso, la gran admiración a grandes músicos, porque son muchos los artistas que dejaron su huella en nuestras vidas -y un legado para la humanidad entera-. 

He escuchado decir “a mi este tipo me lleva. La voz, la melodía, me encanta. Cierro los ojos y me voy”. Y es así. La música, muchas veces, es un estado de trance, de relajación, de reflexión, por el que todos pasamos aunque sea una vez en nuestras vida. De esta manera, el rock significa rebeldía y trasgresión, no solamente porque surgió y se expandió en la bases de censuras y prejuicios por parte de los gobiernos, sino también porque la rebeldía está en la cotidianeidad, en extraernos, perder la noción del tiempo, o alienarnos de nuestros problemas y vicisitudes ordinarias para escuchar una simple canción de rock.

¿No les ha pasado nunca entrar a un negocio, o pasar por "x" lado, y escuchar una canción que les guste? Saltamos de la alegría, y somos hasta capaces de cantarla a los cuatro vientos, porque ante la visión pesimista que se tiene de este mundo posmoderno -o moderno líquido, según Bauman-, ¡no todo está perdido! el rock viene a ofrecer su corazón.

jueves, 2 de julio de 2015

Amor en tiempos de juventud

 Crítica cinematográfica

Submarine, es una película inglesa, producida bajo un sello independiente por el director Richard Ayoade (que debutó con el documental musical “Artic Monkeys at The Apollo” en 2008). Está dividida por capítulos como si fuera una novela, que es lo que indudablemente hace más llevadera la historia. Historia que comienza con la presentación del personaje principal, Oliver Tate, un chico solitario, frágil y tímido: "La mayoría de la gente piensa en sí mismos como individuos, que no hay nadie como ellos en todo el planeta. Y eso los motiva a levantarse". De este modo, se relata lo que sucede en un momento determinado -y clave- de su vida: la adolescencia.
Él tratará de componer la relación de sus padres, viviendo en la misma casa pero alejados uno del otro e insertos en una monótona vida que aburre. Una escena espectacular es cuando ambos van al cuarto para tratar de hablar con él, diciendo lo justo y necesario, casi sin saber cómo encarar la situación... Es por eso que la historia juega con el rol que debe cumplir Oliver, poniéndolo en jaque a elegir su novia Jordana (una joven mala y casi sin sentimientos) o esa unión familiar que tanto busca.
Un dato no menor es que se había puesto como meta perder su virginidad antes de cumplir años, antes de tener 16. Para eso, utilizará distintos recursos que lleguen a convencerla, como su simpatía, inteligencia, sus palabras tiernas y un romanticismo utópico, como lo es preparar la casa y el cuarto para ese gran momento íntimo. Sabiendo muy bien que tienen personalidades totalmente opuestas.
Alex Turner, líder de Arctic Monkeys, fue el encargado de la banda sonora de la película, con canciones (acústicas) exquisitas, que reflejan muy bien los sentimientos de los personajes, y esa idea de considerar a el amor adolescente como el más importante de todos.
La película fue presentada y catalogada como una comedia amorosa, pero en realidad, podría calificarla como una “comedia dramática”, puesto que el tema principal es el amor: retratándolo de manera complicada al mostrar costados turbios de una relación de pareja adolescente que recién inicia, pero a su vez, encontrando momentos de felicidad, sonrisas y armonía en la caótica vida que llevan.
Algo que me llamó mucho la atención, es que se interpela todo el tiempo al espectador, y que sobresalen colores oscuros. Mucho amanecer y atardecer, dando una tonalidad pesimista y triste a lo que va ocurriendo, en contraposición, con el tapado rojo intenso que usa la novia de Oliver casi toda la película. 



Así, se muestra como el personaje principal debe salir de ese caparazón infantil y retraído en el que se encuentra, para tomar decisiones firmes como todo un adulto.



Y esa es la conclusión a la que llegué, reconociendo que "Submarine" es un producto indie por ley, ya sea por composición, sonoridad, y artística.


viernes, 26 de junio de 2015

Pensamientos de un día de furia

 Crónica

¿Por qué será que nos cuesta tanto esperar? O mejor aún: ¿por qué nos molesta?



Ese es el tema de conversación de 2 señoras. Y son las mismas señoras que me miran disimuladamente porque escribo en un cuadernillo. (Para mí que se piensan que las espío, y es cierto). Están diciendo que una de ellas llegó tarde, y como era de suponerse, perdió su turno. “La doctora me dijo: “¿llegaste tarde? Bueno, última”, así que no me queda otra que estar acá. ¡Con todas las cosas que hacer! (Ffffffffa, ¡pero que señora tan ocupada!, se debe creer que es la única que tiene que hacer cosas y por eso llega al horario que quiere).

Una chica de saco fucsia y botas verdes (sí, botas verde loro), luego de que la doctora salga a decir que tenía que ir a buscar algo a una oficina y que la “aguanten unos minutos”, comenzó a despotricar contra la obra social, la doctora, la familia de la doctora, la señora que llegó tarde -que pobre, no tenía nada que ver-, y terminó por nombrar a su propia familia. Mientras tanto, la doctora regresó, y cuando pidió disculpas por la demora, esa joven que estaba protestando fue la única en responderle: “Pero no, “doc”. No hay problema, está todo bien”. (¿Está todo bien?, ¿es-tá-to-do-bien? ¿eso le dijo, que estaba todo bien? Yo creo que no está nada bien, o por lo menos eso parecía segundos atrás)

Un hombre de jeans celestes, zapatillas negras con 3 tiritas rojas, pullover azul y bufanda a rayas, se sacó sus lentes y empezó a jugar con ellos: los revisa, se los saca, se los pone, camina 3 pasos, se apoya en la escalera, comienza a caminar nuevamente en círculo, mira a los que esperan y repite todo una y otra vez. (¡Pará, hermano! Vas a hacer un agujero en el piso. Quedate tranquilo, ya va a venir tu turno. Banca un toque).

(Esto fue genial:) Un chico en el piso, con chomba blanca y jeans, juega con su celular inmutado, como si no existiera nada a su alrededor. Y el volumen del juego está altísimo, a lo que una señora muy enojada le dice: “a ver nenito si bajamos el audio”. ¿¡Para qué!?, ahora la enojada es la madre del joven, que sin más, saltó a defenderlo: “Mi hijo juega como quiere”. (Respuesta cual niña caprichosa).
La discusión siguió y casi que finaliza con un: “tu hijo es un irrespetuoso”. “A mi hijo no le diga nada porque le arranco los pocos pelos que tenés” (Bueeeena, Hulk. Hay que admitir que la señora se lo podría haber dicho de otra manera, pero convengamos que la musiquita también fastidia a los demás).
Luego, la mujer calló, pero al ver que el joven la miraba sonriéndose, llegó a decir “míralo a tu...” porque justo la cortó la salida de la doctora al pasillo. Era justamente ella la siguiente en entrar al consultorio, así que se paró, y con una mirada sobradora y hasta burlona, ante los pobres diablos que llevábamos más de media hora ahí, entró.

Pasados 5 minutos de calma absoluta, llegó un hombre de traje, con muy buen porte, ojos azules y sobretodo negro. Quiso sentarse pero era imposible, porque los 6 asientos estaban ocupados, entonces agarró entre sus manos su móvil e hizo un llamado:
-Hola cuchi, ¿Cómo estás? (¿Cuchi? ¿Le dice cuchi? Eso era demasiado para mí, pero decidí no reírme y seguir escuchando)
-Acá ando, esperando el turno en el médico.
-Sí, hace como media hora que espero. (PAREN TODO. ¿Media hora? Ah bueeee, lindo pero mentiroso...)
-Estoy aburrido, si aburrido. Divertime. (jajajajaj ¿pero qué es tu novia, flaco, un clown? ¿Trabaja en un circo?)
-¡No! (estirando la “o”) ¡qué voy a traer un libro! Solo los viejos leen cuando esperan.
No sé si se dio cuenta, pero a su izquierda, tenía una mujer de unos 50 años que estaba justo leyendo un libro de García Márquez. Y luego de que él dijera eso, levantó la vista como para decirle algo, pero como vio que seguía entusiasmado, bajó la cabeza y se volvió a hundir en el relato.

“No me gusta esperar, pero igual te espero” cantaba una adolescente que escuchaba música con sus auriculares “Sony” blancos, desde su celular. La canción es “Te quiero igual” del gran Andrés Calamaro, y no sé si a propósito o no, pero va justísimo con lo que acontecía en ese momento. Pero gracias a Dios, suena el grito sagrado: “Escobar”, y la dulce espera se había terminado.

domingo, 21 de junio de 2015

Es un buen tipo mi viejo



Todo comenzó en Estados Unidos, cuando Sonora Smart Dodd quiso homenajear a su padre, veterano de guerra estadounidense: Henry Jackson Smart, quien educó a sus hijos luego de la pérdida de su mujer. Así, el presidente Lyndon Johnson anunció que se declaraba al tercer domingo de junio como el “Día del Padre”, en 1966.

No es necesario remarcar que los padres son un pilar fundamental en la vida de los hijos. Porque técnicamente forman parte de las “instituciones” que tienen como principal función: educar, pero en realidad, es más complejo que eso.
Un padre es quien  debe estar presente en todo momento, en cada acto escolar, en cada paso que ese hijo deba afrontar, brindando protección y amor. Ya que nos debe ayudar a formar nuestra identidad, estabilidad emocional y sobre todo, respetar nuestras subjetividades.


En el ámbito cultural, esta temática, se han plasmado incansablemente. Por ejemplo, una de las canciones más conocidas es la de los Fabulosos Cadillacs “Vos sabes”, versión que replicó Los Cafres. John Lennon compuso “Beautiful Boy” y Los Piojos “Canción de cuna”, todo para demostrar los sentimientos de los padres por sus hijos.  
Por otro lado, se dice que Freud también notó esa importancia paterna y lo plasmó en esta frase: “No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre”; tal como Rousseau: “Un buen padre vale por cien maestros”, aunque no se puede probar si es cierto o no.


Lo que sí es seguro es que, en las últimas décadas, la constitución de una familia cambió. Hay padres separados, padres ausentes, padres adoptivos, padres que ya no están más en este mundo, familias ensambladas o reorganizadas, padres que conviven sin casarse, e inclusive, hijos que no conviven con sus padres. Y así, tal como el rol de padre fue cambiando con los años, los medios de comunicación también ayudaron a vislumbrar esa nueva “visión paterna” dentro de la sociedad -ya sea por medio de las series, novelas, películas, y otros productos culturales-.
Existen en menor medida los roles patriarcales, fundados u organizados bajo la diferencia sexista, por lo que los hombres son los que deben trabajar durante todo el día y llegar a su casa cansado, cuando la comida está lista, comida -obviamente- preparada por la madre que se ocupa de la casa y los niños.
Ahora, la mujer ha logrado una independencia sin precedentes, por lo que tranquilamente puede salir a trabajar y mantener esa casa, junto con el padre (o sola). Tampoco es raro ver a muchos padres jugando con sus hijos, porque dentro de esta modernidad tan cuestionada, ellos deciden dedicarle más tiempo a sus hijos. Y hasta los quehaceres de la casa están repartidos: el padre puede limpiar, cocinar, cuidar a los niños, e incluso, vivenciar el parto. Porque nos guste o no, hay familias modernas, que muestran un tipo de flexibilidad sobre lo que es el rol paterno en la actualidad.


Fuente: http://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/articulo/por-que-se-celebra-el-dia-del-padre

martes, 16 de junio de 2015

Un texto para todos (y todas)

Ultimamente he escuchado hablar acerca de discriminación. Discriminación que día a día sufren muchas personas, no solo por su aspecto físico, sino también por su condición social. En las escuelas (y fuera de ellas) el bullying, e inclusive la violencia de género da muestras de discriminación en las ciudades. 

Entrando en ese ámbito, el lenguaje es funcional a nuestra cotidianeidad y vislumbra rasgos discriminatorios. 



En el día de ayer, escuché, una vez más, una cadena nacional por parte de la Presidenta de la Nación, y obviamente, no faltó el "argentinos y argentinas" y el "todos y todas". 
Hablar de esa manera, es un aspecto distintivo, que va desde los medios de comunicación, hasta una simple ama de casa que barre la vereda. Y no estamos hablando acá de partidismo político, simplemente me refiero a los modos de hablar y nombrar las cosas. Y reflexiono: ¿cuál es la necesidad de especificar? ¿marcar esa diferencia no es parte de una discrimación -conciente o inconciente-? 
Agunos argumentan que se utiliza para que el lenguaje sea "más inclusivo", pero a mí en la escuela me enseñaron que el genérico de la palabra "todos" es "todos", no "todas" (excepto que se hable de un público íntegramente femenino, pero si se refiere a un auditorio conformado por hombres y mujeres igualmente es "todos"). Ahora de grande entiendo, que es una cuestión morfológica: hay palabras que tienen una diferenciación genérica y otras que no. Eso depende de la raíz de la palabra y los sufijos correctos que se utilizan. 
Probemos: "todos" tiene de raíz a "tod-", la "o" es un morfema genérico masculino y la "s" indica plural. Existe también el mismo procedimiento con la letra "a" como morfema femenino, pero cambia el significado. Y ahí entramos en la cuestión: LOS SIGNIFICADOS, es decir el sentido PRAGMÁTICO de la lengua. Aquí, importa el lenguaje en relación al contexto socio-cultural en el que se utiliza, ya que la interpretación depende, justamente, de variables, tales como el emisor, el receptor, la situación, etc. Asímismo, ocurre con diversas palabras, como por ejemplo "hermanos", y tantas otras... Y en la lengua Inglesa pasa algo parecido, existe "ladies" (damas) y "gentleman" (caballeros), pero a la hora de englobarlos, se puede decir "all"... 
En el 2012 la Real Academia Española (RAE) escribió un artículo titulado "Sexismo linguistico y visibilidad de la mujer". El autor fue Ignacio Bosque y protegió el uso del genérico masculino para englobar o nombrar a ambos sexos. Es por eso que también se utiliza "x" o "@" para que quien escribe no sea catalogado como sexista o partidista. Pero esos signos ¿a quiénes representan?
Claramente esta utilización del lenguaje corresponde a países latinoamericanos, sin embargo, desde hace un tiempo, ya cruzó el océano y sucede lo mismo en España. Las feministas rechazan este uso porque justifican que, efectivamente, se discrimina; incluso, se puede desatar una gran batalla de los sexos si esto se convierte en un tema de conversación. La cuestión es que, más allá de estar a favor o en contra, habrá que comenzar a revisar el lenguaje, las prácticas y su uso, para comenzar a contruir la sociedad justa e igualitaria que todos queremos.

Fuente: http://www.rae.es/sites/default/files/Sexismo_linguistico_y_visibilidad_de_la_mujer_0.pdf

sábado, 13 de junio de 2015

Ni un voto menos

Días atrás, la ciudadanía salió a las calles para gritar “Ni una menos”, pidiendo cambios políticos, como el cambio de las leyes con respecto a la problemática de los femicidios, y cambios sociales, porque estamos bajo una mirada machista de la sociedad, patriarcal, y hasta antigua... En este marco entramos en la recta final de las campañas políticas y las votaciones. Si bien no es necesaria una marcha para que eso se visibilice, las votaciones son igual de importante que el pedido de justicia por todas esas víctimas de violencia de género. 

¿Por qué darle tanta importancia a un sufragio que muchas veces se tiñe de corrupto? Sin ir más lejos, las votaciones pasadas del 19 de abril, las PASO santafesinas, se vieron catalogadas bajo el título de fraudulentas. Allí, por segunda vez consecutiva, se utilizó el método de Boleta Única. Boleta un tanto controversial por las repercusiones y quejas de la población, una vez ejercido el sufragio. La información acerca de cómo utilizar las boletas, o específicamente, cómo votar, se presentó al electorado –por el Gobierno de Santa Fe- en un video explicativo subido a la red “YouTube”. Punto a destacar: ¿hubo una alta de información sobre cómo manejarse con la boleta? Pues sí, el video (en televisión) se pasaba mayormente a la noche y una vez cerca de la fecha no aumentaron las frecuencias para mostrarlo más seguido entre la programación habitual, además la alternativa para ver ese video era internet, lo que desfavorecía a aquella generación o todas aquellas personas que no sepan manejarlo... Y eso es algo que no cambió para estas elecciones. Por lo tanto, otro punto en contra.
De esta manera, ¿dónde está nuestro derecho como ciudadanos?, porque pareciera que la conciencia de poder cambiar el futuro con las elecciones no existe. La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, se jacta de decir que estamos en una sociedad democrática, y en eso tiene razón, porque más allá de los pro y contras, existe una pluralidad de partidos y voces, para DECIDIR quién será nuestro próximo representante.
No hay que olvidar que la vida en comunidad necesita reglas, leyes, instituciones y personas que comanden, por parte del estado, los pedidos de los ciudadanos. Ya lo anunciaron grandes pensadores como Thomas Hobbes, John Locke, y obviamente, Jean-Jacques Rousseau. Los contractualistas fueron quienes pensaron en esa idea de contrato social, de que es el Estado quien debía definir qué estaba bien o mal, cuál era el castigo y el premio, todo en el marco de la ruptura con los lazos del pensamiento religioso. 
Fue una época de revoluciones, y así, cada elección debería tener esa impronta  “revolucionaria” de buscar el cambio.
Cambio, ¡que gran dilema!, todos los políticos se apropiaron de esa palabra a lo largo de los tiempos, y a tal punto que ya no tiene contenido, está vacía. Según la Real Academia Española (RAE) “cambio” remite a la acción y efecto de cambiar; “cambiar” significa “Dejar una cosa o situación para tomar otra; Convertir o mudar algo en otra cosa, frecuentemente su contraria”. Así, cambiar significaría dejar de aposta a la política vieja, para sumarnos a algo nuevo, algo mejor. Claro, siempre y cuando pensemos que lo que actualmente tenemos ya tiene fecha para caducar... Y de acá surge el valor de las elecciones: es el poderío que se deposita en los ciudadanos. Sea hombre o mujer, rico o pobre. No hay división de estatus sociales, clases o género, porque existen normas jurídicas vigentes que garantizan el derecho electoral, y por supuesto, los derechos políticos de TODOS.

Por eso, hay que revalidar la idea de cambio, de buscar ese cambio positivo y revolucionario para los individuos y sociedades. Y la única manera de hacerlo es en el sufragio.

 Fuente: http://lema.rae.es/drae/?val=cambiar

"Traigo en la lengua miles de lanzas, sientan el poder, sientan mi alabanza"

Frase inicial de la canción Funky Futurista de IKV, y de alguna manera, frase inicial para este nuevo invento: mi blog.


Solo el hecho de mencionar la palabra "futuro" eriza y/o preocupa a muchos. Es por eso que a lo largo de la humanidad, esa línea histórica de lo que significa el pasado, el presente y el futuro, ha sido objeto de estudio para filósofos, tema central de religiones, e inclusive inspiración para casi todos los escritores.
El futuro marca lo desconocido, y la mayoría de los seres humanos tienen miedo ante lo desconocido. Sí, existe ese pavor y sufrimiento a enfrentarse con la realidad que se viene construyendo desde tiempos anteriores. Pero este espacio temporal, no solo imprime un significado a largo plazo, sino también a cortos períodos de tiempo, porque convengamos que el "mañana" es sinónimo de ese futuro.
He oído decir tantas veces que "la realidad futura es irreal". Linda contradicción. Si es realidad no es irreal. Todo lo que sucede es realidad, así nos demos cuenta o no. Escuché decir también que no hay que preocuparse por el futuro, que se tiene que vivir el hoy. Ahora pregunto ¿está mal planificar el mañana? o mejor todavía ¿se puede planificar ese futuro? ¿es tan impredecible o hay pequeñas señales que adelantan lo que podría pasar? yo podría contestar que si se puede proyectar un futuro "hipotético" porque nunca sabemos qué es lo que pasará o como diría Oasis en su clásico Stand by me, "nadie sabe la manera en la que va a ser" (nobody knows the way it's gonna be). Pero, a su vez, es cierto que hay pequeños indicios, a modo de señales, que dejan impregnado un camino. Porque todos nuestros actos -por más mínimos que sean- repercuten en el mañana. Porque existen esas casualidades -o causalidades- de la vida que pueden cambiar en un segundo todo tu mundo.
"Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro", aseguraba  Confucio.
Así es como se van conformando los diferentes actores de ese futuro, que, a decir verdad, somos todos. Pero se destacan los adivinos, personitas curiosas, que aseguran y afirman que pueden "ver el futuro" cantándote "la posta" a modo de verdad absoluta, sin ningún margen de error, como si supieran a ciencia cierta lo que pasará. Igualmente la gente va, consulta, pregunta, se interesa por eso, lo que da a entender que el futuro siempre está presente en nuestras vidas. Presente con diversos significados, tales como oportunidad, crisis, porvenir, utopía, y hasta muchas veces, como algo inalcanzable.
Woody Allen, famoso director estadounidense dijo una vez que le interesaba el futuro porque es donde iba a pasar el resto de su vida. ¿Eso que significa? ¿el tipo estaba tan lúcido acerca de la importancia que tendría su obra en un futuro? Who knows, capaz sí, capaz no. Tal vez no se refería específicamente a su obra, sino a su vida, a su alma, a donde iría después de la muerte. La cuestión es que muchas personas, hombres, y hasta nombres, que quedaron en la historia colectiva, y, por supuesto, en el futuro compartido.


Y este es el motivo del blog. Porque me importa reflexionar sobre el pasado. Porque quiero construir, desde mi humilde lugar como periodista, un futuro. Bueno o malo, lindo o feo, pero mío. Mío y de todos.