ANÁLISIS.
Rock como filosofía de vida.
Es sabido que en todos los tiempos las bandas de rock -o cantantes solistas-, han sido idolatrados cual dioses, porque el rock es una forma de expresión, una manera de decir las cosas y una cosmovisión del mundo. Aunque existen discusiones o debates a destacar:
1) se ha desacreditado a las “beliebers” y fans de “1D” (One Direction) ese seguimiento masivo y el populismo que tienen los cantantes en los jóvenes. Pero ¿no pasó lo mismo con The Beatles, décadas atrás?, porque cuando ellos pisaban cualquier territorio eran esperados por miles de personas que solamente querían “conocerlos”.
2) el peor castigo actual: la moda. Campañas de ropa de marcas conocidas, aprovechándose de logos de bandas, y jóvenes caminando con remeras estampadas de anda a saber quién -lo cual refleja el mal del capitalismo salvaje actual: todo es mercancía-. Así, la creación de nuevos términos como “posers” o “caretas”.
1) se ha desacreditado a las “beliebers” y fans de “1D” (One Direction) ese seguimiento masivo y el populismo que tienen los cantantes en los jóvenes. Pero ¿no pasó lo mismo con The Beatles, décadas atrás?, porque cuando ellos pisaban cualquier territorio eran esperados por miles de personas que solamente querían “conocerlos”.
2) el peor castigo actual: la moda. Campañas de ropa de marcas conocidas, aprovechándose de logos de bandas, y jóvenes caminando con remeras estampadas de anda a saber quién -lo cual refleja el mal del capitalismo salvaje actual: todo es mercancía-. Así, la creación de nuevos términos como “posers” o “caretas”.
Ante la universal pregunta ¿qué es el rock?, te encontrarás con respuestas de todo tipo. Algunos responderán con lo descripto anteriormente o menospreciando a otras bandas (como por ejemplo, Noel Gallagher que asegura que el rock “no es Green Day”), otros responderán que es hacer lo que uno quiere, o el “no venderse a un sistema que quiere imponerte leyes”...
Lo que se sabe es que el rock siempre ha tenido ese “poder” o potestad de levantar a las masas, de hacer que miles de almas se unan en un lugar común: el recital. No por nada a los shows del Indio Solari le dicen “las misas ricoteras”, porque las personas lo viven así, como una creencia. Inclusive, sufren condiciones climáticas desfavorables o recorren millones de kilómetros para “bancar” a su banda vaya a donde vaya. Y hasta en la Antártida, como cuando tocó Metallica... Asímismo, los vinilos, eran la pieza artística por excelencia, a tal punto que en muchos bares o casas todavía están colgados en alguna pared, para que todo el mundo los venere, disfrute y admire.
Sucede que la música ocupa un lugar central en la vida cotidiana. A decir verdad, nadie se imagina la vida sin música, es necesaria, adictiva... Con muchas canciones nos vemos “identificados” y debe ser por eso, la gran admiración a grandes músicos, porque son muchos los artistas que dejaron su huella en nuestras vidas -y un legado para la humanidad entera-.
He escuchado decir “a mi este tipo me lleva. La voz, la melodía, me encanta. Cierro los ojos y me voy”. Y es así. La música, muchas veces, es un estado de trance, de relajación, de reflexión, por el que todos pasamos aunque sea una vez en nuestras vida. De esta manera, el rock significa rebeldía y trasgresión, no solamente porque surgió y se expandió en la bases de censuras y prejuicios por parte de los gobiernos, sino también porque la rebeldía está en la cotidianeidad, en extraernos, perder la noción del tiempo, o alienarnos de nuestros problemas y vicisitudes ordinarias para escuchar una simple canción de rock.
¿No les ha pasado nunca entrar a un negocio, o pasar por "x" lado, y escuchar una canción que les guste? Saltamos de la alegría, y somos hasta capaces de cantarla a los cuatro vientos, porque ante la visión pesimista que se tiene de este mundo posmoderno -o moderno líquido, según Bauman-, ¡no todo está perdido! el rock viene a ofrecer su corazón.
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